Las weonas ahora tienen toallas que detectan cambios en el flujo y mandan alertas al celular, como si fueran notificaciones de WhatsApp. Las weonas reciben mensajes tipo: “Alerta: tsunami en progreso” o “Modo gotera activado”. La tecnología freak convirtió a los baños en centros de comando, con los weones revisando el celular mientras cagan y las weonas chequeando gráficas como si fueran operadores de la Bolsa.
El invento promete que nunca más habrá sorpresas, pero las weonas ya lo usan pa’ presumir en carretes: “Mira, mi toalla tiene más datos que tu plan de internet”. Resultado: un país entero de cyborgs con calzones inteligentes, donde hasta el baño se transformó en sala de operaciones.
En resumen: la toalla con sensores convirtió a los weones en robots menstruantes, con más alertas que la ONEMI en terremoto.