Resulta que enero, ese mes culiao que todos odiamos, no siempre fue el primero del año: en el calendario romano era el undécimo, o sea, ya partió siendo un mes raro y desubicado. Su símbolo era una cabeza con dos caras, una mirando pa’ atrás y otra pa’ adelante, igualito que los weones que prometen “este año sí voy al gimnasio” y otros que juran “voy a ahorrar plata”… y terminan gastando todo en chelas y completos.
Hoy enero se transformó en el mes freak por excelencia: lleno de tradiciones raras, memes y promesas que duran menos que un carrete sin piscola. Y pa’ rematar, los memes dicen que enero tiene como 80 días, porque no se acaba nunca. Los weones sienten que trabajan tres sueldos en un solo mes, y las weonas reclaman que el verano se les hace eterno, como si estuvieran atrapadas en un reality sin fin.
En resumen: enero es el mes que nació raro, vive raro y se ríe de todos los weones que lo sufren.