Banco Central lanza billete de $1.000 con olor a sopaipilla
El Banco Central se mandó la jugada más criolla del año: un billete de luca que, al sacarlo de la billetera, te tira el aroma inconfundible de sopaipilla recién frita. La idea, según los genios detrás del proyecto, es “acercar la economía a la identidad nacional”. En buen chileno: que cada vez que pagues el pasaje o el completo, te llegue ese olor que te recuerda la lluvia, la feria y la señora que vende con pebre extra. Obvio que ya hay polémica: unos dicen que es innovación cultural, otros que es populismo aromático. Los kiosqueros felices, porque ahora el vuelto viene con sazón. Y los coleccionistas ya están guardando los primeros ejemplares como si fueran estampillas de oro.
Chilenos venden aire de Cerro San Cristóbal en frascos
Un grupo de emprendedores se subió al cerro con botellas vacías y volvió con “aire premium” que ahora venden como souvenir ecológico. El pitch es que respirar ese aire te conecta con la naturaleza santiaguina, aunque venga mezclado con smog y olor a anticucho de la subida. Los frascos se venden en ferias hipsters y ya hay influencers mostrando cómo abren el tarro y aspiran como si fuera perfume francés. En buen chileno: puro chamullo, pero igual la gente compra, porque nada más chileno que pagar por lo que podís respirar gratis. El negocio promete expandirse a otros cerros y hasta a playas, con ediciones limitadas de “aire con brisa marina”.
Supermercados anuncian “2×1 en pan duro” como innovación sustentable
Las cadenas de supermercados se pusieron verdes, pero no por la lechuga: ahora venden pan duro en promoción 2×1, bajo el lema “cuidemos el planeta, aprovechemos el pan”. La campaña dice que es sustentabilidad, pero los clientes lo ven como “te están cobrando por lo que antes regalaban pa’ las palomas”. En buen chileno: la jugada es venderte lo que sobra, pero con marketing ecológico. Igual hay quienes lo defienden, porque el pan duro sirve pa’ budín, sopaipillas caseras o para tirárselo al perro. Los memes ya explotaron: “innovación sustentable” con fotos de abuelitas que llevan años haciendo lo mismo sin tanto show.