En Chile los weones ya no sueñan con la casa propia, sueñan con comprarse un kilo de palta. El precio anda entre $2.390 y $3.500 en ferias y en la Vega Virtual, pero en supermercados la wea se dispara hasta los $10.000 por kilo. O sea, más caro que invitar a tu suegra a comer sushi.
Los feriantes cacharon la movida y ahora ofrecen crédito hipotecario pa’ medio kilo, cuotas con interés pa’ tres paltas chicas y hasta trueque con celulares viejos. Los weones que iban por ensalada terminaron preguntando si podían pagar con tarjeta de crédito o empeñar el anillo de matrimonio.
Conclusión: en Chile ya no somos el país del cobre, somos el país de la palta. Y los weones que la compran son más valiosos que los mineros, porque con una palta en la mano podís negociar hasta tu futuro.