En Japón los weones se pasaron de creativos y sacaron un invento que parece chiste pero es real: un lavarropas humano pa’ bañarse. Sí, los weones se meten dentro de una lavadora gigante, se cierran la puerta y la máquina empieza a girar como si fueran calcetines cochinos. La diferencia es que en vez de jabón en polvo, la wea tira aromaterapia, luces LED y música relajante, como si estuvierai en un carrete zen dentro de un tambor metálico.
Los japoneses dicen que la máquina deja a los weones más limpios que poto de guagua y más relajados que cura después de misa. El invento promete ser la nueva moda: los weones se meten, la lavadora los masajea con chorros de agua tibia, les pone reggaetón si quieren y hasta les tira burbujas pa’ que se sientan en jacuzzi. Obvio que ya hay weones que se quedaron dormidos adentro y salieron más arrugados que pasas, pero felices igual.
La empresa que lo lanzó asegura que pronto habrá versiones “express” pa’ los weones apurados: ciclo rápido de 15 minutos, centrifugado con ventilador y aromaterapia de completo con mayo. Y ojo, que los weones más cuicos ya están reservando el modelo premium, que incluye pantalla 4K pa’ ver anime mientras te sacan la mugre del carrete.
En resumen: Japón inventó la lavadora definitiva, no pa’ ropa, sino pa’ weones. Y si pega en Chile, ya me imagino a los weones metiéndose después de la fonda, con olor a pipeño y anticucho, saliendo brillantes como detergente nuevo.