Lugar: Châtillon-sur-Thouet, comuna del oeste de Francia.
Un weón de 85 años salió de su casa en Châtillon-sur-Thouet para ir al médico en Airvault, a solo 19 kilómetros de distancia. Pero el tata se confundió de camino, siguió manejando como si nada y terminó recorriendo más de 1.500 kilómetros, cruzando Francia, Italia y llegando hasta Croacia. El viaje duró casi 20 horas, y recién ahí los weones de la policía lo encontraron gracias al rastreo de su celular.
La familia estaba más preocupada que weón sin aguinaldo, porque el cabro viejo no apareció en su cita ni en la reunión habitual. Al final, los weones de migración y la policía se cagaban de la risa viendo cómo el tata pedía indicaciones en cada frontera, mezclando idiomas y puteando porque nadie lo entendía.
