Lugar: Texas, EEUU
En Texas unos weones se mandaron la media película de acción: agarraron una camioneta, le amarraron un cajero automático con una cuerda ordinaria y salieron rajados como si fueran extras de Rápido y Furioso versión “choros del barrio”. El cajero iba rebotando por la calle, botando chispas y haciendo más ruido que carrete con parlante chino a todo chancho.
Pero aquí viene la parte más weona: cuando trataron de abrir la gabeta del cajero, se dieron cuenta que la wea era más dura que suegra enojada. Por más que le pegaron, la caja fuerte no se abrió ni con combos, ni con fierros, ni con la pura fe. Resultado: los weones se tuvieron que escapar con las manos vacías, dejando el cajero molido y ellos más frustrados que cabro chico sin plata pa’ la micro.
La policía anda buscando a los “Fast & Furious versión weona”, pero hasta ahora lo único que tienen son videos donde se ve la camioneta arrastrando la wea como piñata de cumpleaños.
En resumen: un robo tan ordinario como ingenioso, digno de un país deweones… pero que terminó en pura risa porque ni una chaucha pudieron sacar.