Lugar: Tokio, Japón
Un weón nacido en esta parte del planeta, se volvió viral en tierras niponas al contar que se gana la vida como “novio de alquiler”. El saco wéa confesó que se mete al bolsillo 12 mil yenes por hora, o sea unas 76 lucas chilenas, solo por acompañar a las weonas que quieren practicar inglés y sentirse pololeando.
El weón explicó que la primera hora se paga altiro, y si la cita prende, la weona puede alargar la cosa. Todo esto lo consigue por apps como SugarBook y Pato, donde se vende como galán bilingüe aunque apenas se defiende con el japonés. “Las clientas igual se juntan con la excusa de practicar inglés”, soltó el weón, mientras las weonas felices le pagan por hacerse el pololo importado.
La gracia es que el aweonao se transformó en viral con más de 30 mil me gusta, dejando claro que en Japón ser “novio de alquiler” es más rentable que vender completos en la esquina.
Un weón emprendedor que cobra caro por puro hacerse el mino, y unas weonas que pagan felices por la fantasía. Además el weón pasó de ser turista a ser el pololo más caro del barrio japonés, y las weonas quedaron encantadas con su chamullo.